El melasma es una hiperpigmentación crónica del rostro — manchas café simétricas en pómulos, frente y labio superior — causada por una mezcla de hormonas, sol y genética. Lo primero que debes saber: se maneja muy bien, pero quien te prometa "eliminarlo definitivamente" te está vendiendo humo.
Qué es y a quién afecta
Afecta principalmente a mujeres (90% de los casos) y suele debutar con cambios hormonales: embarazo — el clásico "paño" —, anticonceptivos, o simplemente predisposición genética activada por el sol. El melanocito de la zona queda "hiperreactivo": produce pigmento de más ante estímulos que a otras pieles no les afectan, incluido el calor.
Tipos: epidérmico, dérmico y mixto
- Epidérmico: pigmento superficial, bordes definidos, café claro. El que mejor responde.
- Dérmico: pigmento profundo, tono gris-azulado, bordes difusos. Respuesta más lenta.
- Mixto: el más frecuente — combina ambos y requiere protocolo por capas.
Identificar el tipo (con luz de Wood o dermatoscopía) define el tratamiento: por eso las cremas compradas a ciegas suelen fallar.
Por qué "eliminarlo definitivamente" es una promesa engañosa
El melasma es una condición crónica de manejo, no una mancha que se borra una vez. Los buenos tratamientos lo aclaran de forma notable — a veces hasta hacerlo imperceptible — pero la predisposición del melanocito permanece: un verano sin protector puede reactivarlo. La diferencia entre una clínica seria y una venta fácil está en decírtelo antes de cobrar.
“Prefiero decirte la verdad de las manchas aunque venda menos: el melasma se controla, no se cura. Y controlado, se nota — y mucho.”
— Caroll Maturana
Tratamientos con evidencia
- Despigmentantes tópicos médicos — fórmulas con evidencia usadas bajo supervisión, muy superiores a la "crema para melasma" de góndola.
- Protocolo Meline — el sistema despigmentante líder mundial, con fases en cabina y en casa según tu tipo de melasma. Es el que usamos en Skin Life.
- Mesoterapia con glutatión — ilumina y apoya el proceso: nuestra Pink Glow: mesoterapia con glutatión.
- Preparación de la piel — la limpieza facial como preparación mejora la penetración de los activos.
Ojo con las ojeras pigmentadas: comparten mecanismo con el melasma y también responden a despigmentantes, no a rellenos.
El protector solar: la parte NO negociable
Sin fotoprotección estricta — FPS 50+, reaplicado, con color (el pigmento visible bloquea la luz visible que también mancha) — cualquier tratamiento es plata perdida. Es la regla número uno, en invierno también, y frente a la pantalla también.
Nunca trates manchas sin diagnóstico: algunas lesiones pigmentadas requieren evaluación dermatológica antes de cualquier despigmentante. Ante una mancha nueva, asimétrica o que cambia, derivamos siempre.
¿Manchas que vuelven cada verano? Revisa la ficha del protocolo Meline o agenda tu evaluación: diagnóstico primero, plan después.